EL BARDO
Poema amor enviado por Anonimo hace 20 meses
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Esta historia me la conto,
la luna llena,
cuando estabamos,
yo en mi soledad ,
y ella,
entre las estrellas inquieta.
Llego el bardo al pueblo,
entre el polvo,
que arroja el camino,
llego cantando historias,
de esas, que enamoran,
a las doncellas.
En una noche de luna llena,
bajo un frondoso arbol,
laud y canto estremecen,
el aire, y el alma,
de una niña buena,
que descansa en sus aposentos,
lejos de mirada furtiva,
lejos de masculina mirada.
Pero Ay del corazon,
que no conoce barreras,
se enamoro del canto la niña,
se enamoro, del vagabundo,
se enamoro, del dolor,
que en su alma anidaba.
se enamoro, de la estrella,
que en su mirada brillaba.
Pero mal para el pobre bardo,
la niña era rica,
y de su avaro padre,
su mayor tesoro,
toda ella, representaba.
Cada noche de luna llena,
laud, canto y aire,
enamoraban mas a la niña buena,
hasta que una noche sin contenerse,
le arrojo, un mensaje, envuelto, en una piedra.
"Si no quieres que mi alma se pierda,
porque ya, me tienes de ti prisionera,
llevame lejos, donde nadie nos conozca,
donde nadie juzgue mi querer,
no me importa, a donde sea.
no me importa, si eres angel,
o demonio,
te amare, hasta que muera.
te seguire, a donde tu quieras"
Pues bien, he de venir,
hoy, despues de que pasen las doce,
cuando no haya en la calle,
quien,
pudiera dar,
de nuestro proceder, algun indicio.
Mas los chismosos de oficio,
siempre encontraran, para enterarse,
algun resquicio.
Llego a los oidos del padre,
guardo unos instantes silencio,
mientras miraba, hacia el blanco muro,
con la mirada un poco extraviada,
y el semblante, un mucho pensativo.
Y hablo, diciendo:
pues bien, esta noche,
este infeliz, muerto de hambre,
tendra su merecido,
cuando de la medianoche,
en el cielo,
y el, este a punto,
de robarme el mio,
tomadlo preso,
y llevadlo,
al claro del bosque,
alli, donde el mas bravo se acobarda,
alli, donde las fieras,
tienen su reino de dolor y martirio.
Llegose la media noche,
el bardo puntual, a la cita acude,
bajo del frondoso arbol, un criado,
de la niña, ante el acude,
señor:
me ha confiado, un secreto mi niña,
yo se de sus amores,
y me dice, que te lleve, lo mas presto,
ha donde ella te espera,
diciendo esto, el criado,
entre la noche se escabulle,
y atento va el bardo,
siguiendole, para que entre las sombras,
no se extravie,
hasta llegar, a un claro del bosque,
donde el criado, entre la nada,
se esconde,
y de entre la nada,
una jauria,
de bravos y hambrientos mastines,
dan dentelladas, razgando ropa y carnes,
del bardo enamorado,
hasta dejarlo,
muerto y ensangrentado.
Y la niña, en su habitacion,
con la luz apagada,
mirando, por su ventana,
se desespera al ver,
que su enamorado, no llega.
Cuando a la puerta, unos toquidos,
de su arrobamiento, la despiertan,
era su padre,
con actitud comprensiva,
hacia ella se dirije.
Acaso crees que no sabia de tus amores
con el dizque poeta, que cada noche,
se instalaba, aqui a la puerta?
Ese que tanto te amaba,
no pudo, rechazar una oferta,
cambio el amor, por unas, cuantas monedas.
en la tarde le vi, me descubrio sus amores,
me dijo cuanto ofrecia,
porque a ti, te dejara tranquila,
por ya no venir,
con sus amores a tu puerta.
Ya ves, hasta el amor, tiene su precio,
le di, unas cuantas migajas,
y se marcho, con el polvo del camino,
como llego, pero con la bolsa, repleta.
Amanece, un carruaje, a punto de marcharse,
una mirada, vacia, una mirada perdida,
y en el alma, un rencor, de esos,
que su fondo,
no se alcanza a ver,
no, en esta vida.
Ya se va la niña, ya se va para siempre,
se marcha al extranjero,
para estudiar, para conocer otras lenguas.
Largo y tedioso se hace el camino,
y para no aburrirse, entabla,
con el cochero un dialogo,
¿que nuevas me cuentas, tu,
que andas por todos, los rincones,
de la tierra?
Pues vera señorita, no se si estara enterada,
de lo que se comenta, en los ultimos dias,
aqui en la comarca?
No, dime, buen hombre, que se comenta?
Acaso no ha escuchado,
que encontraron muerto,
al bardo, en lo escondido del bosque?
A cual bardo te refieres?
A ese, el que llego al pueblo,
hace unos meses?
Ese, que cantaba frente a su puerta,
algunas veces.
Oir esto y volverse loca,
todo fue, al mismo tiempo,
se arrojo del carruaje,
se destrozo su cuerpo,
con las piedras y rocas,
con las zarzas y espinas.
De esto ya,
hace buen tiempo.
Pero cuenta mi amiga la luna,
que si escuchas bien,
los dias, que ella, por el cielo se asoma,
podras ver,
una mujer, vestida de blanco,
que cruza por los caminos,
y se adentra en los bosques,
mientras un ser deforme,
con sus descarnados dedos,
y su laud, sin cuerdas y destrozado,
emite, sonidos,
que al alma mas valiente estremecen,
En las noches, como esta,
de luna llena,
seres horrorosos,
a la vista de todos,
pero a su vista, hermosos,
Uno canta, y el otro escucha,
alla, en lo oculto del bosque,
tienen un hermoso romance,
mientras el viento frio,
el viento sin destino,
va llevando hojas secas,
va llevando tristezas,
va llevando canciones e historias,
de esas, que tras las ventanas,
o bajo sus sabanas,
o en sus aposentos,
aguardan,
las doncellas enamoradas.
aguardan,
las almas, apasionadas.
28/09/10 00:30
Gabriel Davila Morales
viento sin destino.
http://vientosindestino.blogspot.com/2010/09/el-bardo.html
la luna llena,
cuando estabamos,
yo en mi soledad ,
y ella,
entre las estrellas inquieta.
Llego el bardo al pueblo,
entre el polvo,
que arroja el camino,
llego cantando historias,
de esas, que enamoran,
a las doncellas.
En una noche de luna llena,
bajo un frondoso arbol,
laud y canto estremecen,
el aire, y el alma,
de una niña buena,
que descansa en sus aposentos,
lejos de mirada furtiva,
lejos de masculina mirada.
Pero Ay del corazon,
que no conoce barreras,
se enamoro del canto la niña,
se enamoro, del vagabundo,
se enamoro, del dolor,
que en su alma anidaba.
se enamoro, de la estrella,
que en su mirada brillaba.
Pero mal para el pobre bardo,
la niña era rica,
y de su avaro padre,
su mayor tesoro,
toda ella, representaba.
Cada noche de luna llena,
laud, canto y aire,
enamoraban mas a la niña buena,
hasta que una noche sin contenerse,
le arrojo, un mensaje, envuelto, en una piedra.
"Si no quieres que mi alma se pierda,
porque ya, me tienes de ti prisionera,
llevame lejos, donde nadie nos conozca,
donde nadie juzgue mi querer,
no me importa, a donde sea.
no me importa, si eres angel,
o demonio,
te amare, hasta que muera.
te seguire, a donde tu quieras"
Pues bien, he de venir,
hoy, despues de que pasen las doce,
cuando no haya en la calle,
quien,
pudiera dar,
de nuestro proceder, algun indicio.
Mas los chismosos de oficio,
siempre encontraran, para enterarse,
algun resquicio.
Llego a los oidos del padre,
guardo unos instantes silencio,
mientras miraba, hacia el blanco muro,
con la mirada un poco extraviada,
y el semblante, un mucho pensativo.
Y hablo, diciendo:
pues bien, esta noche,
este infeliz, muerto de hambre,
tendra su merecido,
cuando de la medianoche,
en el cielo,
y el, este a punto,
de robarme el mio,
tomadlo preso,
y llevadlo,
al claro del bosque,
alli, donde el mas bravo se acobarda,
alli, donde las fieras,
tienen su reino de dolor y martirio.
Llegose la media noche,
el bardo puntual, a la cita acude,
bajo del frondoso arbol, un criado,
de la niña, ante el acude,
señor:
me ha confiado, un secreto mi niña,
yo se de sus amores,
y me dice, que te lleve, lo mas presto,
ha donde ella te espera,
diciendo esto, el criado,
entre la noche se escabulle,
y atento va el bardo,
siguiendole, para que entre las sombras,
no se extravie,
hasta llegar, a un claro del bosque,
donde el criado, entre la nada,
se esconde,
y de entre la nada,
una jauria,
de bravos y hambrientos mastines,
dan dentelladas, razgando ropa y carnes,
del bardo enamorado,
hasta dejarlo,
muerto y ensangrentado.
Y la niña, en su habitacion,
con la luz apagada,
mirando, por su ventana,
se desespera al ver,
que su enamorado, no llega.
Cuando a la puerta, unos toquidos,
de su arrobamiento, la despiertan,
era su padre,
con actitud comprensiva,
hacia ella se dirije.
Acaso crees que no sabia de tus amores
con el dizque poeta, que cada noche,
se instalaba, aqui a la puerta?
Ese que tanto te amaba,
no pudo, rechazar una oferta,
cambio el amor, por unas, cuantas monedas.
en la tarde le vi, me descubrio sus amores,
me dijo cuanto ofrecia,
porque a ti, te dejara tranquila,
por ya no venir,
con sus amores a tu puerta.
Ya ves, hasta el amor, tiene su precio,
le di, unas cuantas migajas,
y se marcho, con el polvo del camino,
como llego, pero con la bolsa, repleta.
Amanece, un carruaje, a punto de marcharse,
una mirada, vacia, una mirada perdida,
y en el alma, un rencor, de esos,
que su fondo,
no se alcanza a ver,
no, en esta vida.
Ya se va la niña, ya se va para siempre,
se marcha al extranjero,
para estudiar, para conocer otras lenguas.
Largo y tedioso se hace el camino,
y para no aburrirse, entabla,
con el cochero un dialogo,
¿que nuevas me cuentas, tu,
que andas por todos, los rincones,
de la tierra?
Pues vera señorita, no se si estara enterada,
de lo que se comenta, en los ultimos dias,
aqui en la comarca?
No, dime, buen hombre, que se comenta?
Acaso no ha escuchado,
que encontraron muerto,
al bardo, en lo escondido del bosque?
A cual bardo te refieres?
A ese, el que llego al pueblo,
hace unos meses?
Ese, que cantaba frente a su puerta,
algunas veces.
Oir esto y volverse loca,
todo fue, al mismo tiempo,
se arrojo del carruaje,
se destrozo su cuerpo,
con las piedras y rocas,
con las zarzas y espinas.
De esto ya,
hace buen tiempo.
Pero cuenta mi amiga la luna,
que si escuchas bien,
los dias, que ella, por el cielo se asoma,
podras ver,
una mujer, vestida de blanco,
que cruza por los caminos,
y se adentra en los bosques,
mientras un ser deforme,
con sus descarnados dedos,
y su laud, sin cuerdas y destrozado,
emite, sonidos,
que al alma mas valiente estremecen,
En las noches, como esta,
de luna llena,
seres horrorosos,
a la vista de todos,
pero a su vista, hermosos,
Uno canta, y el otro escucha,
alla, en lo oculto del bosque,
tienen un hermoso romance,
mientras el viento frio,
el viento sin destino,
va llevando hojas secas,
va llevando tristezas,
va llevando canciones e historias,
de esas, que tras las ventanas,
o bajo sus sabanas,
o en sus aposentos,
aguardan,
las doncellas enamoradas.
aguardan,
las almas, apasionadas.
28/09/10 00:30
Gabriel Davila Morales
viento sin destino.
http://vientosindestino.blogspot.com/2010/09/el-bardo.html


