Cartas de Amor

Cartas de amor para enviar a tu enamorado. Disfruta leyendo cientos de cartas romanticas de amor

Carta de Amor enviado por blacklyon hace 2 meses
92
Lecturas
1
Votar

Narrador: En un viejo cementerio, a las tres de la mañana, un vetusto cadáver que era más bien más hueso que ropa, desmorona la tierra, y con ímpetu hace una anábasis digna de un muerto viviente.

El clima es frívolo, los árboles circundan-tes se encuentran desnudos, ancianos, muertos como los difuntos encerrados en los románticos féretros de caoba. Una neblina sutil acaricia el suelo infértil, blancuzca como telaraña innecesaria pero decorativa.

(Ruido del viento moviendo las ramas secas)

Muerto: (bostezo) ¡Que sueño tan largo! Que hermosa luna, siempre tan brillante, el sol de mis noches, acompañante nocturna, el eterno espejo de los apasionados. Titánide alegórica de los por siempre enamorados.

Ya es hora, necesito ingerir mi bebida cálida, mi recompensa ínfima por no poder trascender. Al menos puedo disfrutar algo, en este inerte lugar. Permutaré litros de café a cambio de toda la tierra que he ingerido durante estos años.

Narrador: El muerto sacude su cuerpo con vigor para librarse del polvo que lo adorna, introduce una falange en un orificio de su cráneo y retira con delicadeza a un pequeño ratón que tenía su hogar en ese rincón hueco y abandonado.

Muerto: Dejé dicho a mi mujer, que cuando yo muriera, dejara muchas latas de café, que es lo cosa banal más apacible para mis ya inexistentes nervios. Ojalá lo haya hecho.

Narrador: Con ansiedad, el difunto comienza a escarbar con sus manos sin piel, escudriñando piedra por piedra, hasta topar, con una caja de aspecto metálico.

(Golpes a la caja)

Muerto: ¡Esta es! Ja, hasta tiene una nota, (Amor mío, espero que durante tu estancia en la tierra de los muertos, no te haga falta café, se nota que lo amaste más que a mí, pero bueno, los años me hicieron odiarte tanto, que por lástima te dejo lo único que puedes llevarte de mí, que bueno que ya te moriste, ahora me voy a casar con tu mejor amigo, él sí sabe complacer a una mujer, besos. Sigue así de tranquilo, sigue pudriéndote Te amo.) Bueno, de todos modos nuca la amé, siempre me desagradaron sus besos insípidos, aun que, ahora que estoy muerto, me parecerían muy convenientes.

Narrador: Animada mente el muerto camina de forma curiosa entre las piedras y el camino sinuoso de su hogar. Abre con delicadeza la caja, y ve en su interior cubierto con terciopelo los utensilios necesarios para elaborar café.

Muerto: Ja, No cabe duda, que la mujer conocía muy bien mis parafilias.

Narrador: Con pericia, el muerto comienza a preparar su bebida, arranca unas ramas de los árboles cercanos, y enciende una fogata para calentar la substancia. Al paso de unos minutos, el café se encuentra burbujean-te y listo para consumirse.

El muerto toma el café entre sus extremidad-es y se dirige a sentarse cómodamente sobre su lápida. De piernas cruzadas y con actitud y postura inglesa, comienza a filosofar con el primer sorbo de su anhelado vicio. Mirando una lápida al lado de él comienza su soliloquio...

Muerto: Madame, sea Usted bienvenida, disculpe que no tenga un cómodo asiento para ofrecerle, pero, desde ese lugar me parece factible iniciar nuestra conversación.

Ahora que tengo todo el tiempo del mundo para pensar, es lo que menos quiero hacer, quisiera poder saborear lo que ingiero en estos instantes, correr, ver a mis familiares incluso trabajar. Tanta tranquilidad me desespera, quien dice que no existe algo peor que la muerte, es un vivo sano. ¿Escuchó bien? Un vivo sano, jajaja.

Pero que modales los míos, veo que no le ocasionó gracia, tal vez aún tiene familiares vivos ¿verdad Madame? sin embargo es la flagrante realidad. Por otro lado, estaba aquí descansando, como siempre, y comencé a leer mi epitafio, dice lo siguiente:

"Aquí yace el recuerdo de nuestro amor,
frío, solo y lleno de gusanos.

Pedazo de carne fétida que algún día,
latió por tu sonrisa.

Aquí yace por la eternidad,
en el umbral de la soledad,
el corazón del poeta
que inmoló su vida por tu felicidad."

Linda inscripción ¿verdad? No obstante, no me complace del todo, parece agradar le al público, pero, ¿Son las últimas palabras de un muerto? Para mí, las últimas palabras, son las que se murmuran en la agonía, las que se dijeron entre dientes antes del último suspiro, las palabras que solo el mismo agonizante sabe el significado.

¿Qué es el amor?

Un simple concepto que alude a las emociones que nuestro cerebro puede crear gracias a químicos, a feromonas, a glándulas y a hormonas, ó, una intangible pero paradójica-mente sensitiva respuesta del alma para compensar el gusto personal por algo agradable en todos los aspectos... Ambos ¿puede ser?

Desde Sócrates se considera con mayor intensidad este tema con pluralidad de sentimientos vehementemente adheridos a la esencia del amor. Yo recuerdo en los diálogos de Platón, que mencionaba el dogmático Sócrates en un simposio a Eros la ambivalencia del amor, es decir, el amor puede ser un menesteroso y al mismo tiempo opulencia que puede cotejar se con la mayor abundancía del universo.

Usted Madame, ¿Qué piensa?

Narrador: El muerto mira fijamente a la tumba de la Madame Rachel, como si fuera realmente a responder sus retóricas alocuciones.

Muerto: Efectiva-mente, aun que su respuesta fue muy contestataria en el preludio, al desarrollarse su dictamen, concuerdo con usted.
El amor puede ser inmenso, hermoso, sensorial, apasionado, ser lo más suntuoso del alma pero al mismo tiempo, puede estar lleno de inseguridad-es, de miedos, de egoísmo, de dogmatismo...

¿Que se necesita para el amor puro?

Tener un alma pura no significa amar puramente, ¿acaso un bellaco puede amar y no amar puramente? No por ser ruin significa que no pueda ser invadido por las flechas de Eros. Si un humano es capaz de sentir dolor, por consiguiente puede sentir amor, sin importar la situación ética, moral y/o emocional en la que se encuentre, empero, si el individuo es un menesteroso de razón, un ataráxico, o un difunto ¿Puede amar? Apriorísticamente podemos inquirir en el menesteroso y el ataráxico, a lo mejor su realidad hace que perciban el amor de una manera distinta, pero, al fin y al cabo es su realidad, su forma de sentir y por lo tanto, tal vez de amar. Y el muerto... ¿Puede amar?

Narrador: El muerto deja unos minutos de hablar mientras da unos sorbos a su ya casi finalizado café. Organizando su tópica, para continuar el soliloquio.

Muerto: ¿Que hago yo aquí? puedo amar las palabras, puedo amar la soledad, estoy muerto, pero quién pueda pensar que un muerto ame, es un ser meramente ontológico. Yo puedo mostrarme petulante ante la situación de mis vecinos, pero mágica-mente estoy aquí, quise despertar del sueño eterno, de la incomodidad de la muerte y quise volver a caminar.

Volviendo a la pregunta sobre el amor puro, en lo personal, no puede existir algo por decirlo así, que pueda ser completa-mente puro, completa-mente perfecto, puesto que algo completa-mente perfecto, sería imperfecto por la misma razón. Tanta perfección lleva a la locura, a las reglas estrictas, a las normas con las que un humano no puede competir. Las cosas perfectas duran para siempre, y lo que es para siempre entonces no es razonable, por consiguiente, si carece de razón y de un fin final no es perfecto en su totalidad.

En compendio Madame, el amor necesita ser así de ecléctico para poder considerar-se amor, el amor puro es una utopía que muchos relacionan únicamente entre una deidad y sus creaciones. El amor verdadero (humano) es aquel que nos hace sentir todas las emociones existentes, es un catalizador para exacerbar todas las emociones conocidas, y por supuesto, experimentar el plano de realidad con mayor intensidad.
Carta de Amor enviado por blacklyon hace 3 meses
107
Lecturas
3
Votar

Estoy llorando sangre,
mi felicidad ha escapado,
el alma de mi personalidad,
ahora se ha disipado.

Las melodías del infierno,
retumban en mis oídos,
la mujer que yo amaba,
ahora me ha destruido.

Desesperado con melancolía,
solitario en un mundo extraño,
abandonado en el último edificio,
enfermo, distante de tu cariño.

Mi dignidad desaparece,
el orgullo se desvanece,
tu frivolidad me estremece,
y la ironía, por siempre prevalece.

Que suene la guitarra,
el instrumento que el diablo ahora toca,
con sus manos insensatas,
parecidas a las de mi mujer amada.

Que suene la guitarra,
que me asesinen los acordes,
aún que me dejen sin emociones,
las noches que rogué por tu nombre.

Que suene la guitarra,
en la serena noche de verano,
que las olas del infierno,
devoren todos mis pensamientos.

Fortuita te apareces,
en las calles de mi mente,
desilusiones son los faros,
que alumbran los callejones mi pasado.

Caminante sin rumbo,
vagabundo desolado,
habitante de ningún sitio,
poeta triste enamorado.

La guitarra de Lucifer,
es lo único que sigue sonando,
la guitarra de lucifer,
ángel rebelde que sigue soñando.


By BlackLyon
Carta de Amor enviado por blacklyon hace 3 meses
81
Lecturas
3
Votar

Mi corazón late de preocupación,
mi alma sufre de desesperación,
las ansias han mitigado algún juicio oportuno
y la inexorable angustia excluye el amor de mi corazón.

¿Que no es suficiente la tristeza que demuestra mi semblante?
Mi rostro menguado de amor y opulento de decepción, es
como un campo asorado por los proyectiles del asedio enemigo.
Mi rostro refleja tu errores, tu concupiscencia, que
navega en la reminiscencia de mi atormentada memoria,
epiléptica y catatonica en un mar paradójico de incredibilidad.

¿Acaso se ha cruzado en tu vida, otra fortuita y pérfida felonía?
ó ¿Es acaso una premeditada y perpetrada exacerbación para mi alma?

MIENTES!!
Traicionera, frugal de lealtad...!
Que tu corazón se parta en pedazos, cual Rayo de Júpiter,
porfiando contra la inerme y árida tierra de los mortales.
causando devastadores estragos,súbitas muertes carentes de piedad.
Que por eones en los collados suene tu traición y que el viento
lleve por la eternidad el mensaje de mi acongojada existencia,
a causa de tus palabras filosas, que cortaron toda señal de esperanza.
anunciando cual trompetas, el preludio de mi demencia.

Que ni en el reino de Neptuno encuentres la apacible calma,
que sus tormentas hagan un vórtice de tu experiencia,
que en las noches escuches los horrosonos lamentos de las sirenas,
que recuerdes mi gran amor, y llores sola en la desesperación.

Cuando la luna de otoño arribe en erebo, y tus lamentos sean
tu cotidiana costumbre, experimentarás la se vicia del mórbido báratro
sufriendo para siempre en el infierno del infierno,
en el tártaro... lugar de las peores bestias,
hogar del anciano cronos, quienes serán tu compañía hasta el fin tu existencia.

caminarás por perniciosas espinas venenosas,
manducarás lava ardiente que solamente incrementará tu sed,
que solo los besos inasequibles de mi amor podrían saciar.
bramarás por piedad al no poder ver tus lágrimas, por que se evaporarán al instante,
no podrás ver tu dolor reflejado en tus manos y verás la vida en el color platinado
de tu cabello,
la piel que presumías como narcisiso será cotejada con el desierto
y finalmente la luz de tus ojos escapará hacia el firmamento.

Será entonces cuando vea el verdadero arrepentimiento,
seguiré la luz del cometa de tu amor por la eternidad...
hasta entonces blandiré mi espada, recuperaré mi yelmo
utilizaré mi antigua armadura y lucharé por mi amor eterno.

Derramaré toda mi sangre en los cielos y en la tierra,
en los infiernos y el universo,
no habrá obstáculo que detenga mi impetuosa fuerza
que nacerá del corazón renovado por amor.

Al verte abandonada, con harapos sucios, con tu belleza arrebatada,
con los años sobre tu rostro, con tu razón mitigada,
pondré la luz que liberaste, y la colocaré en
los huecos negros y tenebrosos donde estaban tus bellos ojos,
te abrazaré, suavemente, te cuidaré, cual tesoro inconmensurable y finalmente besaré,
tiernamente y amorosa-mente, esos hermosos labios
que añoraban mi calor, cual desierto añora la lluvia
y finalmente sanaré, todo el dolor que sufriste
por no tener de mí cosa alguna.

By BlackLyon
Carta de Amor enviado por blacklyon hace 3 meses
64
Lecturas
4
Votar

¡Oh hermoso amor!, amor de mío,
de romántico primor, como un invierno frío,
con que pericia afliges mi existencia,
pernoctas en tus alas de ángel
preludio de mi agonía y sinfonía de mi tristeza.

Viertes hiel de odio en las bocas,
embelesando con tu verosímil cariño,
perturbando mi menguado corazón,
apacible como el de un niño.

Existir es redimir la pasión
que provoca tu belleza en mi ser,
inerme me encuentro bajo tu presencia mujer,
tal vez tu orgullo me obligue a enloquecer, mas
nunca a ceder.

!Oh¡ pero que buen disfraz trae consigo la muerte,
maldita la hora que el minuto me incitó a ingerir,
tu dulce y embriagante néctar de esos labios con espinas,
de esos ojos que hipnotizan y atraviesan como mandobles,
con tus manos frías y sin vida, manos,
que aplastaron mi menguado corazón hasta hacerme perder el juicio.

¡Aquí me tienes!, experimenté la derrota una vez más
no puedo ver, no puedo oír, ya no puedo ni sentir el dolor,
la exquisitez se ha convertido en veneno de mi conciencia
desesperan-te es mi realidad, nadie comprende
todos escuchan pero nadie lo siente.

¿Podré morir acaso, durante el ocaso, en el otoño
cubierto de hojas muertas?
seguro que si. Belleza mía
tristeza tuya, perseguiré para siempre en mi
habitación tu esencia.

¡Vean-me! Un loco más que ha venido a
profesar las fantasias de la demencia, que
por sus ansias e impaciencias ha logrado
vencer el obstáculo de la razón, ¡para prolongar
el dolor que ha causado un mal amor!

Maldita seas, y que horrible tristeza
cuando sientas frío en el hueco marchito donde habitaba tu corazón...

Malditas seas, maldita seas...



By BlackLyon
Carta de Amor enviado por blacklyon hace 3 meses
62
Lecturas
3
Votar

La fragata veloz de la impaciencia
surca los mares de la demencia,
mitigando en nosotros esperanza alguna,
la luz de nuestros ojos escapa sutilmente con los años
y la felicidad que inundaba con opulencia los buenos recuerdos,
ahora es un desierto inasequible de aguas apacibles de la
tranquilidad.

Tormentas impetuosas
arrasan con mis pensamientos,
mareas perniciosas
devoran la tierra de la razón.

Soy de los muertos de hades, los infames que rondan sollozan tes por erebo y aún en la
tierra de los muertos existe algo peor que la muerte.., la demencia del tártaro... báratro
en el báratro, el horror por naturaleza, donde las lágrimas son de color púrpura, espesas
y amargas, de fétido hedor como un cadáver en su acto de putrefacción.
Carta de Amor enviado por PoemasPlus.com hace 3 meses
95
Lecturas
2
Votar

Vida mía, hoy cuando mas te necesito te escribo estas líneas con tristeza y amor. Que decirte vida mía, desde este lado del mundo te deseo lo mejor. Aun mantengo varias fotos tuyas, y ellas son las que me acompañan cada día, al igual que tu recuerdo. Por las noches mantengo tu foto en mis manos, la miro sin cesar hasta que mis ojos ya no aguantan y se cierran, mis lágrimas brotan, caen una a una sin parar, ya no puedo mas.

En cada una de ellas un sentimiento se va, aunque cada día tu recuerdo es más fuerte y duele más. Hoy es un día especial en el que mas te necesito, porque justo hoy hace cuatro años que nos conocimos y nos dimos nuestro primer beso de amor. Fue el primer y mejor día de mi vida. Pero hoy tú ya tienes otra vida, y en ti todo quedo en el olvido, pero jamás me olvidaras porque como yo te ame nadie jamás te sabrá amar. Vida mía, hoy cuando mas te necesito no estas, pero tú recuerdo vive latente en mí. Vida mía, aunque ya no me recuerdes, solo piensa si en verdad eres feliz y te aman como yo te ame. Jamás te olvidare, siempre te amare, aunque tu amor nunca vuelve a ser mío. Aquí siempre estaré por si quieres volver.


Autora: Natalia L Borges.
Carta de Amor enviado por PoemasPlus.com hace 3 meses
64
Lecturas
1
Votar

Los años han pasado, y aun recuerdo el primer día, el primer beso. El día en el que nos entregamos al amor, nuestros cuerpos se fundieron en uno. Todo era tan hermoso, pero como todo lo bueno algún día debía de terminar. De esto ya han pasado años y el dolor aun lo siento muy dentro de mí. Tu amor me hizo mucho daño, y por más que quiera no consigo consuelo. No puedo amar a nadie que no sea a ti. Vivo en la más triste soledad, no tengo ganas de salir, ya no tengo ganas ni de vivir, me cuesta mucho estar así. Pero que debo hacer, dímelo, debo olvidarte, esperarte, perdonarte, dime que debo hacer, que seria lo mejor para mi. Olvidarte me es imposible, odiarte ni pensarlo.

Aunque me hayas dejado, y a pesar de todo el dolor que siento aun te amo. Han pasado muchos años, exactamente ocho y aun no me hago la idea de tener que vivir sin ti. He tratado de rehacer mi vida, pero no me es posible, a ningún hombre he podido amar como te he amado y te amo a ti. Ya tienes una vida y yo nada puedo hacer más que amarte en silencio sin nada por hacer. No puedo meterme en tu vida así sin más. No se si tu aun me amas, si sientes algo por mi. No se nada de ti. Solo puedo sentir un dolor grande y profundo al saber que talvez jamás volverás a ser mío.

Me duele imaginar que estas en brazos de otra mujer y yo nada puedo hacer. Fuiste mi primer amor, mi primera ves. Jamás te olvidare. No perderé las esperanzas de volver a tus brazos algún día, aunque esperar ese día llegue a ser eterno. No me pidas que te olvide porque ya no puedo. Me marcaste para toda la vida, y vivir sin ti ya no quiero. Seguiré viviendo en la mas triste y dolorosa soledad, hasta que mis fuerzas me dejen seguiré amándote en silencio aunque tenga que callarlo toda la vida. Mi amor y mi corazón siempre tuyo será, aunque jamás vuelvas junto a mí.


Autora: Natalia L Borges.
Carta de Amor enviado por PoemasPlus.com hace 3 meses
79
Lecturas
1
Votar

De mi rostro brotan lágrimas sin cesar, ellas son el motivo de tu desamor. No se que he hecho para que te comportes así. Deje todo en esta vida y tu me lo pagas así. Te ame como nunca había amado, te di lo mejor de mi, casi mi vida entera, porque el resto se fue contigo. Jamás pensé que me harías esto, jamás pensé que un día te irías sin más. Me dejaste aquí sola, un día al despertar ya no estabas ami lado.

Mis lágrimas caen sin secar, y ahora tengo miedo de volver a amar. Quisiera quitarme este dolor que me quema el alma, cerrar estas heridas que en mi corazón has dejado. Ya no se como hacer para olvidarte. No quiero caer en depresión, aun soy joven y tengo una vida por delante, mucha gente a mi alrededor que me quiere y me necesita, y no te daré el gusto de quedarme en medio del camino. Me di cuenta que la vida es hermosa a pesar de todo lo que me has hecho sufrir. Se que debo seguir luchando para algún día poder ser feliz.

Jamás volveré a sufrir, de hombres como tu esta llena la vida, pero en mi ya no hay lugar para ellos. Volveré a ser quien era, y ni tu recuerdo podrá impedirme que rehaga mi vida. El día menos esperado mi corazón volverá a palpitar por amor, y en mi rostro veras una sonrisa, entonces ahí te darás cuenta que mi amor fue mas fuerte que todo el daño que una ves dejaste en mi corazón. Y mis lágrimas ya no serán de dolor. Llorare de felicidad, por un verdadero amor.


Autora: Natalia L Borges.
Carta de Amor enviado por PoemasPlus.com hace 3 meses
158
Lecturas
1
Votar

Jamás olvidaré ese hermoso día, cuando nuestras miradas se cruzaron por primera vez. Fue el día más hermoso, fue una tarde cuando el sol se escondía en el horizonte, nos encontramos frente a frente, y sin que decir una sonrisa broto de mi rostro, una caída de ojos vi en tu cara y nada podía yo decir, parecías un ángel delante de mi. No sabía que hacer ni que decir. Me temblaban las piernas, me sudaban las manos, las palabras no me salían por más esfuerzo que hiciera. Mi corazón latía sin control, tu presencia era algo imaginable.

Nos pusimos a charlas y en unos minutos daba la sensación de que nos conocíamos de toda la vida. Ese mismo día intercambiamos nuestros teléfonos y sin más quedamos para volver a vernos. Pasado los días, me llega un mensaje diciéndome, ¿hola soy yo el chico del otro día, quedamos esta noche? Sin saber que pensar, conteste sin mas, total pensé…vale la pena arriesgar. A la noche nos encontramos y compartimos una cena, en ella toda nuestra vida nos contamos, nuestras historias, nuestros sueños…llegado un momento nos dimos cuanta que éramos muy iguales. Teníamos los mismos sueños y las mismas maneras de pensar y de ver la vida. Yo aun no caía…al terminar de cenar nos fuimos a caminar por la rambla, cada minuto que pasaba era mas fuerte lo que por ti empezaba a sentir.

Tu vos me cautivaba cada ves mas, tu sonrisa, tu mirada…mi corazón me decía que eras mi gran amor, ese que durante años anhele tener y que buscaba. Al final de la noche, sentados en la arena me tomaste de las manos y me declaraste tu amor, yo me quería morir, otra ves no sabia que decir. Pero tu vos era sincera y sin mas te dije que si. Me acompañaste a casa y nos despedimos con un beso que no me dejo dormir. Al otro día me llamaste, nos volvimos a ver. Así pasaron muchos días, y nuestro amor era cada vez más fuerte. Ya vamos 8 meses, y se que esto será para siempre. Quien diría que el día menos pensado te encontraría como un ángel en medio del camino. Gracias amor por existir, por siempre te are feliz.


Autora: Natalia L Borges.


Contraseña:
Email:
RegistrateRecordar